Coronel. Periodista. De ideas liberales muy arraigadas,
es uno de los primeros hombres que empieza a luchar contra la dictadura
de Porfirio Díaz desde que dejó la presidencia al cuidado
de su compadre el Gral. Manuel González en 1880, para recuperarla
nuevamente en 1884 y no dejarla hasta que el movimiento de 1910 lo
obligó a renunciar en definitivo a la Presidencia.
Paulino Martínez, periodista de profesión,
desde las páginas de los periódicos que dirigió
no dio tregua a su labor de criticar y pedir que Díaz no se
reeligiera.
En abril de 1890 cuando convencido de que los esfuerzos
que realizaba en sus artículos periodísticos no eran
suficientes para lograr la meta emprendida, en unión del Dr.
Ignacio Martínez, Catarino Garza y de Jesús Sandoval,
cambió la pluma por el rifle lanzándose en una aventura
revolucionaria al frente de 400 hombres en la ciudad de Nuevo Laredo,
Tamaulipas; creyendo contar con la guarnición de esa plaza
fronteriza, que lo traiciona, tuvo que refugiarse
en Texas, E.U.A., donde fue aprehendido con varios de sus seguidores,
siendo sentenciados en San Antonio, Texas, a ocho meses de prisión,
haciéndoles responsables de la efervescencia política
que empezaba a sentirse en la República.
Regresa a la República Mexicana, instalándose
en Saltillo, Coahuila, donde funda el semanario La Voz de Juárez,
lugar donde estuvo a punto de ser asesinado por un esbirro del gobernador
Miguel Cárdenas debido a la aparición de uno de sus
artículos.
Regresó a la capital resucitando dicho semanario
y fundando El Insurgente, que en todas y cada una de sus columnas
se dedicó a fustigar a los hombres de aquella administración.
Apoya los movimientos huelguistas de los obreros de
Río Blanco y Orizaba, Veracruz, en enero de 1907 siendo encarcelado
junto con otros participantes durante ocho meses en la cárcel
de Orizaba.
Durante el encarcelamiento de Martínez, su
esposa sigue editando el semanario La Voz de Juárez, en 1909
El Chinaco que había sustituido a La Voz de Juárez.
En 1909, participó como orador en el mitin
por la candidatura de Patricio Leyva en Cuautla.
A finales de ese año los concejales de Anenecuilco,
le pidieron asesoría para resolver sus problemas agrarios.
De mayo de 1909 hasta el triunfo del movimiento maderista
fue uno de los siete miembros del Consejo Ejecutivo del Centro Antirreeleccionista
del cual fue secretario junto con Filomeno Mata, José Vasconcelos
y Félix F. Palavicini.
En octubre de 1911 se unió a la revuelta antimaderista
encabezada por los hermanos Vázquez Gómez. Fue el principal
autor del Plan de Tacubaya, el cual exigía al gobierno el cumplimiento
inmediato de sus promesas agrarias.
En 1912, al perder impulso la revuelta vazquista,
se unió al movimiento zapatista.
En octubre de 1914 fue designado por Zapata presidente
de la comisión del Ejército Libertador del Sur a la
Convención de Aguascalientes, durante la cual debatió
para que la Convención aceptase los postulados del Plan de
Ayala, atacó a Carranza y votó la candidatura a la presidencia
de Antonio I. Villarreal.
Fue asesinado por oficiales villistas en la ciudad
de México el 13 de diciembre.