Nació en Tlaquiltenango, Mor., el
5 de noviembre de 1841. Sus padres fueron don Jesús Tepepa y doña
Joaquina Herrera. Siendo muy joven se afilió a las fuerzas del
general Francisco Leyva y tomó parte en la batalla del 5 de mayo
de 1862. Combatió durante todo el Imperio en las filas liberales
y, posteriormente, en la revolución de Tuxtepec, militó
en las filas revolucionarias del general Porfirio Díaz.
Al surgir la revolución maderista,
"el viejo Tepepa", como lo llamaban cariñosamente,
se puso en contacto con Pablo Torres Burgos y Emiliano Zapata, y estuvieron
de acuerdo para levantarse en armas.
Como Pablo Torres Burgos tardaba en el
viaje que había hecho a San Antonio, Texas, para recibir instrucciones
de Francisco I. Madero, Gabriel Tepepa decidió levantarse en
armas y lo hizo el 7 de febrero de 1911 en Tlalquiltenango.
Después del levantamiento de Torres
Burgos y Emiliano Zapata en Villa de Ayala, Gabriel Tepepa se les incorporó
en el pueblo de Metepec, Pue., en unión de Amador Acevedo, Margarito
Martínez y otros que formaron parte del grupo que se había
levantado el 7 de febrero.
El 24 de marzo, Gabriel Tepepa se apoderó
de Tlaquiltenango y de Jojutla, y en esta última plaza las gentes
de Tepepa, saquearon las tiendas de españoles y las incendiaron.
Pablo Torres Burgos, jefe del movimiento
revolucionario, se disgustó por el proceder de las fuerzas de
Tepepa, lo que produjo un rompimiento entre ellos.
El 29 de marzo Tepepa asaltó la
hacienda de Chinameca, donde se apoderó de 40 rifles marca Savage
con su dotación de cartuchos, así como de todos los caballos
de la hacienda.
Tepepa, a pesar de su edad, se movilizaba
de un lugar a otro cumpliendo las órdenes de Zapata. El 5 de
abril de 1911 fue sorprendido por tropas federales en Amayuca, pero
reaccionó con tal bravura, que las derrotó y las obligó
a replegarse hasta Jonacatepec, atacando a esta población durante
varias horas.
Días más tarde, el general
Zapata comisionó a Tepepa para que se trasladara a Huamuxtitlán,
en el Estado de Guerrero, acompañado del joven estudiante Juan
Andre Almazán, para activar la revolución en esa zona.
Cumplida su misión, a fines de
abril regresó a Jonacatepec, a la que nuevamente atacó
e hizo que capitulara. Su última participación fue el
sitio y toma de Cuautla los días 13 al 18 de mayo de 1911; en
esta ocasión estuvo a las órdenes de Zapata.
Ambrosio Figueroa concibió un
plan para acabar con Tepepa; en el mes de mayo, en la casa de un acaudalado
español apellidado Lamadrid en Jojutla, se le invitó a
una fiesta, al llegar al ágape iba únicamente acompañado
de su asistente Luis Noguerón y fue aprehendido por tropas del
maderista Federico Morales, que obedecía órdenes de Ambrosio
Figueroa.
Al día siguiente, a las 6 de la
mañana del 25 de mayo de 1911, fué fusilado en la plaza
de Jojutla, pagando el delito de haber permitido que sus tropas saquearan
e incendiaran las tiendas de españoles. Junto a él murió
Luis Noguerón, su fiel asistente.